Marc Benito

Mi experiencia con Drones

El mundo de los drones siempre me ha apasionado y he querido sacarle el máximo partido.

DJI Mavic Pro en vuelo

En 2019 me hice con un DJI Mavic Pro. Al principio lo usaba como hobby para hacer vídeos de mis viajes. Con el tiempo, empecé a ver la viabilidad de montar un negocio y a experimentar con el mundo de los drones.

Probé varias cosas: grabar vídeos de casas lujosas para agencias inmobiliarias, vídeos FPV de interiores de casas lujosas y, además, me aventuré en el ámbito de las bodas, realizando 4 vídeos.

Formación y licencias

Soy piloto de drones profesional. Me saqué la licencia en EMAP, una escuela de drones situada en la Universidad Politécnica de Castelldefels, y también la licencia de operador para drones de hasta 25 kilos.

Un par de años después conseguí la titulación de radiofonista en Prair Aviación, lo que me abrió la puerta al mundo de la aviación asequible (ULM). Esto me llevó a sacarme la licencia de piloto de ultraligeros (ULM).

Ganarse la vida con un dron

El mundo de los drones me ha permitido explorar múltiples facetas profesionales y encontrar distintas maneras de ganarme la vida.

Bodas

Realicé 4 vídeos de bodas, colaborando con fotógrafos y videógrafos. Me anuncié en bodas.net y aprendí la importancia de la planificación meticulosa. Para las bodas me asocié con fotógrafos y videógrafos profesionales, lo que me permitió entender mejor las necesidades específicas de este tipo de eventos.

Inmobiliaria

Me adentré en el sector inmobiliario grabando vídeos de casas lujosas. Exploré la captación de imágenes tanto en exteriores como interiores, aunque era extremadamente complicado y delicado. Los vídeos aéreos añadían un valor diferencial a la presentación de las propiedades, mostrando perspectivas únicas y el entorno completo.

FPV y drones de carreras

Además de los trabajos convencionales, me metí en el mundo de los drones de carreras, inicialmente como hobby. Con el tiempo, vi la viabilidad de utilizar drones de carreras adaptados para espacios interiores y grabar vídeos FPV. Esta modalidad me abrió nuevas oportunidades y me permitió experimentar con ángulos y perspectivas antes inalcanzables.

Lecciones aprendidas

  • Planificación detallada: Es imprescindible revisar el campo, definir zonas de vuelo y estar atento a imprevistos.
  • Limitaciones en los planos: En bodas y eventos se suelen conseguir solo 2-4 planos aéreos, lo que a veces no compensa el tiempo y riesgo invertido.
  • Rentabilidad: Las tarifas han bajado hasta 150-300 euros por jornada, complicando la rentabilidad considerando el riesgo de daño al equipo.
  • Competencia artística: El sentido artístico y diseño en la toma de planos son tan importantes como ser un buen piloto.
  • Legislación: En España la legislación de drones está muy regulada, requiriendo permisos especiales y complicando la operación en muchas zonas.

Esta experiencia con drones me llevó a descubrir el mundo de la aviación asequible (ULM), abriendo nuevas perspectivas y oportunidades en mi carrera.